Mujeres y crisis climática

Históricamente, la sociedad nos ha cosificado, explotado y oprimido a las mujeres y no es un secreto que ha hecho lo mismo con la tierra. Hemos sido las encargadas de recoger los pedazos destruidos de nuestro entorno, se nos ha asignado la responsabilidad de -sin ser consultadas-, criar a los hombres del mañana y labrar la tierra para los extractivistas.

 

Por: Sofía Gutiérrez / @sofiagiage

Hemos sido ignoradas y adueñadas por los opresores, que, aunque han compartido el objetivo común de ser las únicas voces poderosas a través de los años, desde la revolución industrial han tomado progresivamente la cara de los grandes contaminadores. No por nada, sólo el 20% de los científicos del IPCC son mujeres y de 194 países sólo 22 están dirigidos por mujeres.

No es un secreto que los líderes mundiales no han reconocido la gravedad de la crisis climática, ignorando por completo la alarma del 1,5 C. La crisis climática a pesar de donde vivas, te afectará y te está afectando, sin embargo, los marginados (indígenas, pobres, mujeres y ancianos) son los más vulnerables a los efectos de la crisis climática, por ejemplo según la ONU el 80% de las personas desplazadas por el cambio climático son mujeres.

Pero lo que el mundo tiene que entender es que abordar la crisis climática significa luchar de forma interseccional contra la opresión de los considerados sin voz, yo soy una mujer colombiana que lucha para que mi país sobreviva a la crisis climática. Mientras los países industrializados siguen aspirando a un futuro moderno, los colonizados y explotados suplican la solidaridad del mundo, para poder detener el ahogo y la quema de su pueblo y su tierra. Y aunque las mujeres indígenas son las que cuidan de nuestro planeta, la crisis climática está provocando un feminicidio para ellas, poniendo en riesgo no sólo nuestra tierra sino la vida en ella.

El movimiento climático necesita descolonizar la narrativa creada por los opresores, pues los cuidadores y los defensores de la vida en la tierra están en peligro. Por eso, como activista, mi lucha se basa en un llamado colectivo a los gobiernos y a los activistas que no estamos en la primera línea, para que se empiece a tener en cuenta las voces de las personas de las zonas más afectadas cuando se tomen decisiones para afrontar la crisis climática.

Pero especialmente hago un llamado para que el gobierno colombiano tome acciones concretas para combatir el cambio climático y sus impactos, y para que implemente programas de educación ambiental en las escuelas, permitiendo a los jóvenes el acceso a una educación de calidad que en efecto nos sirva para luchar por nuestro presente y no esperar a que nuestro país esté al borde del colapso para empezar a actuar, porque si no empezamos a luchar contra la crisis climática como un tema de justicia, todo el movimiento climático habrá sido en vano, y Colombia seguirá siendo el lugar más peligroso para los defensores del medio ambiente, especialmente para las mujeres, pero a pesar de que somos las más ignoradas, estamos aquí para luchar y alzar nuestra voz. 

 

Sofía Gutiérrez, 19 años, Activista Climática Colombiana

 

Dejar un comentario

Por favor ten en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados